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domingo, 27 de noviembre de 2016

[Comics] Reseñas DC: Justice League: Darkseid War



JUSTICE LEAGUE: DARKSEID WAR

Por: Gustavo Higuero


La colección de la Liga de la Justicia es el buque insignia de DC, el sitio donde se reúnen los más grandes para vivir las más grandes aventuras enfrentándose a las más grandes amenazas. Todo es grande en esta colección y así nos lo ha ido mostrando Geoff Johns a lo largo de esta extensa etapa que ya llega a su final. Si tuvimos un comienzo, con el relanzamiento del Universo DC y sus 52 colecciones, algo insípido para las altas expectativas que habían generado en los lectores, con el paso de los meses y las diferentes tramas y eventos, Johns, ha sabido ir construyendo una sólida fortaleza a base de desarrollar historias con la que poder desplegar al máximo las capacidades de cada personaje.

Jonhs no es un guionista especialmente original y su estilo tiende a la repetición, pero es capaz de llegar siempre al lector con una férrea narración, un sentido del ritmo muy eficaz y sobre todo por su talento para la caracterización de la que hace gala. Sus historias son excusas, meros detonantes para poner en marcha las cosas con la que seguir añadiendo capas de personalidad a los personajes con los que decide trabajar. Y es que, en este arco final titulado La Guerra de Darkseid, el guionista tiene muy claro lo que quiere contarnos sin que el final llegue realmente a importar.

Johns empezó todo con Darkseid y lo termina todo con Darkseid. El villano por excelencia del Universo DC, un dios que encarna al mal que regresa de nuevo para sacar a la luz secretos perdidos en un enfrentamiento directo con el que puede considerarse el segundo gran villano de este universo de ficción: el Antimonitor.

Este duelo de titanes permite a Johns desarrollar unos acontecimientos que lleva cociéndose desde el evento de Maldad Eterna y el mismísimo pasado de las Amazonas. Una historia cargada de épica, drama, sangre, dolor, secretos, venganza, odio, pérdida, miedo, valor y muerte, en la que Diana, da voz a este crisol siendo en el centro de todo, asumiendo un claro liderazgo a lo largo de toda la historia con un excelente resultado.


El guionista se toma su tiempo para ir introduciéndonos en la historia. La narración es pausada, sin prisa, centrada en dar detalles que luego permitirán expandir más y mejor los propios límites de la trama. Partiendo de algo muy trillado, un clásico duelo entre entidades superpoderosas, teje un entramado que va generando una densa tela de araña en la que el lector queda irremediablemente atrapado. Cada página aporta un corpúsculo de información, un simple grano de arena, que permite que el interés no decaiga en ningún momento.

Pero la magia que hace Johns es la de contarnos una historia en la que ocurren muchas cosas, pero que ocurren alrededor de la Liga, mientras esta reacciona más a los acontecimientos como un mero espectador que aportando una verdadera solución al conflicto. Es como un circo enorme donde no importa lo que se haga, al final son solo los maestros de pista quienes determinaran de verdad lo que debe suceder. Un teatro donde se sube un telón de negro terciopelo y se muestra un secreto oculto, se desgarra un misterio, se siembra uno nuevo y se deja entrever el futuro de todo el Universo DC.

Si hay un guionista especialmente dotado para trabajar con muchos personajes y que cada uno tenga su espacio y su voz ese es Geoff Johns. Con sus textos la esencia de cada héroe y heroína está asegurada. Entiende a la perfección lo que cada personaje puede aportar y lo explota de forma útil para el conjunto global de la historia, de forma que cada uno se vea transformado por completo.

Puede dar la sensación de que hay ciertos aspectos de la trama que quedan algo descolocados, como si fueran un simple relleno, pero es sencillamente porque hay números especiales dedicados a desarrollar las subtramas de los nuevos dioses encarnados en la Liga de la Justicia, con guiones de Francis Manapul, Peter Tomasi, Rob Williams, Steve Orlando, Tom King.


Pero de nada serviría estar hablando de este magnífico trabajo de guion, si no hubiera detrás una labor gráfica que impresiona las retinas de cualquiera que le dedique unos instantes al cómic. Por un lado, tenemos a Jason Fabok en un estado de forma brutal. Sus páginas desprenden pura energía y complementan a la perfección cada palabra que Johns pone en boca de los personajes. Su estilo no hace sino evolucionar hacia un trazo más estilizado, una línea más suave y una mejorada capacidad para mostrar emociones faciales. Todo un espectáculo visual.

Acompañando a este gran dibujante tenemos también a Francis Manapul que se hace cargo de dos números de los diez que conforman este arco. Su estilo es diametralmente opuesto al de Fabok, llegando a resultar poco adecuado para el tono de la historia. Es como si Manapul no fuera capaz de captar esa épica que Fabok si es capaz de plasmar en sus lápices. Eso no quiere decir que el trabajo de Manapul no sea bueno, sino que tal vez no era el dibujante que esta historia precisaba.

Y en el también podemos disfrutar del dibujo de Ivan Reis, que ya ha agotado todos los adjetivos para describir su descomunal talento y a Oscar Jimenez, con un estilo muy mutado que lo hace casi irreconocible para todos aquellos aficionados que lo conocieran en Flash, pero que refleja a la perfección el tono oscuro de las partes que le han asignado para dibujar.

En resumen, se puede decir que el apartado gráfico está muy cuidado y que potencia enormemente lo que Johns quiere contarnos, no en vano hay docenas de viñetas que pueden pasar directamente a la historia por su espectacularidad.

Una historia que al finalizarla deja un impertinente picor en la cabeza y la sensación de que detrás de cada viñeta, plano, diálogo y argumento hay una planificación milimétrica, de cirujano, para construir una historia que permita cambiarlo todo. Johns ha estado trabajando desde muy atrás y siembra la duda de si todo esto no formaba parte de un plan mayor para llegar aquí desde los Nuevos 52. Parece complicado pensar así, pero no es muy descabellado visto el resultado final de esta contienda.

Fuente: Zona Negativa